La aplicación de la técnica de Drenaje Linfático Manual, método Vodder, con una secuencia de maniobras adecuada y una ejecución correcta, obtiene buenos resultados ante casos de cefalea tensional.

Para la mayoría, esta técnica es de uso estético, sin tener en cuenta el gran potencial que puede llegar a tener en el trabajo de las diferentes disfunciones que puede sufrir nuestro organismo a nivel linfático, circulatorio, muscular o nervioso.

¿Cuál es la historia de esta técnica manual?

A finales del siglo XX, el matrimonio Emil (fisioterapeuta) y Estrid Vodder (naturópata), comenzaron a trabajar sobre la piel de forma intuitiva, para influir sobre los ganglios del cuello que veían alterados, en pacientes con problemas crónicos de las vías respiratorias altas. Así nació el Drenaje Linfático Manual (DLM)

No pretendemos difundir en este artículo los beneficios generales del DLM, que son muchos, sino que explicamos cómo aplicamos nosotros, en Espai Manual, esta técnica para una disfunción concreta: las cefaleas.

¿Qué es una cefalea?

Definimos cefalea como un dolor localizado a nivel de la cabeza. Existen más de 150 tipos de dolor de cabeza, pero se pueden dividir en primarios o secundarios, siendo estos últimos los que son consecuencia de otra patología.

Curiosamente, nuestro cerebro no es capaz de percibir el dolor. Éste proviene de la alteración de las capas que lo protegen, que se denominan meninges, donde están ubicadas las terminaciones sensitivas o nociceptores del V par craneal o nervio trigémino, que a su vez se divide en tres ramas o nervios, abarcando toda la superficie de la cara:

Nervio Oftálmico
Nervio Maxilar
Nervio Mandibular

Entre todas las variedades de dolor de cabeza que existen, una de las más frecuentes es la denominada “cefalea tensional”. Ésta puede afectar a los músculos del cuello y al cuero cabelludo, por tensión o contractura de los mismos.

Puede darse en cualquier franja de edad, pero se encuentra con más frecuencia en la adolescencia y en adultos.

Las causas pueden ser muy variadas: mantener una posición rígida de la cabeza durante mucho tiempo, posiciones incorrectas durante el descanso, estrés, ansiedad,……

¿Por qué escogemos la técnica del DLM ante un problema básicamente muscular?

Nuestro sistema linfático, tiene dos funciones fundamentales y vitales para  nuestro organismo, la primera es la de mantener la homeostasis a nivel de los tejidos, regulando el líquido intersticial, favoreciendo el transporte y drenaje de macromoléculas, básicamente proteínas. La segunda función la realiza como parte del sistema inmunitario de defensa.

Pero el DLM también influye sobre otros aspectos orgánicos: sobre el sistema nervioso, concretamente a nivel del sistema nervioso vegetativo autónomo (a nivel del parasimpático), ejerciendo un efecto sedante y relajante, debido a la presión suave de las maniobras y el ritmo lento y acompasado en su aplicación.

Al mismo tiempo el Drenaje Linfático Manual actúa sobre las fibras estriadas del músculo, regulando el tono muscular, sobretodo cuando éste está elevado (hipertono)

Algunas apreciaciones sobre cómo sentimos el dolor

El dolor se transmite a través de unos receptores sensoriales denominados  nociceptores, neuronas especializadas en la percepción y transmisión del dolor, hacia la médula y de ésta hasta el tálamo, donde la señal o estímulo se valora en importancia e intensidad, permitiendo que sólo lleguen al córtex cerebral los estímulos más intensos, basándose en la ley del “todo o nada”.

Cuando realizamos las maniobras de Drenaje Linfático Manual, actuamos directamente sobre la piel y a su vez sobre una serie de receptores llamados mecanorreceptores, especialmente sobre los Corpúsculos de Pacini, que tienen como función activarse mediante el tacto. Este estímulo viajará a través de unas neuronas “no nociceptoras”, que actúan inhibiendo la neurona de proyección y disminuyendo así el estímulo doloroso que llega al tálamo, y por tanto, la respuesta que se produce a nivel muscular.

Pauta en la aplicación de DLM para cefalea tensional

Para la aplicación de la técnica es imprescindible el conocimiento de la misma, ya que la dirección de las maniobras, así como el número de repeticiones, la presión y el ritmo son importantísimos para empujar la linfa en el sentido adecuado.

En decúbito supino trabajaremos la secuencia completa del cuello, zona más proximal y de trabajo obligado al inicio de cualquier otra secuencia corporal.  Zona facial, incluyendo las maniobras especiales sobre la cara y cráneo, dedicando especial atención al número de líneas y repeticiones a trabajar en esta zona.

Acabadas estas zonas principales, trabajaremos la secuencia completa de DLM sobre el abdomen, por su importancia en procesos de ansiedad, estrés y tensión en general.

  • Roces suaves
  • Tratamiento de las cadenas ganglionares del cuello con círculos fijos:
    • 1ª cadena ganglionar en 3 puntos
    • 2ª cadena ganglionar en 3 puntos
  • Resto de la secuencia completa del trabajo de cuello
  • Repetición de la 1ª cadena ganglionar en 3 puntos
  • Secuencia completa facial con especiales de la cara, cráneo y añadiendo las maniobras del trabajo intrabucal
  • Secuencia completa de abdomen

 

 

Si bien no es la única técnica manual que podemos aplicar en casos de cefalea tensional, el Drenaje Linfático Manual es una muy buena indicación y los resultados que se obtienen son excelentes.

 

Bibliografia:
Drenaje Linfático Manual – Método original Dr. Vodder
Autoras: Dra. Adora Fernández y Conxita Lozano

Arseni Sánchez
Espai Manual. Formació i Benestar
C/ Casanova 31 08011 Barcelona

 

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