Una comunicación de calidad nos puede ayudar a evitar conflictos y también a resolver los ya existentes. La comunicación de la que hablamos no se limita a la que se realiza entre las personas, si no también a la que existe con nosotros mismos.
Hay situaciones en las que nos vemos implicados repetidamente y que denominamos las “trampas de la comunicación”. Es importante saber detectarlas y actuar en consecuencia.

Este ciclo de talleres que realizaremos durante el mes de septiembre en Espai Manual, se ha estructurado alrededor de la idea de que el “Cómo” puede llegar a ser tan importante como el “Qué”.
Dos personas pueden enfrentar la misma situación de formas muy distintas, el resultado final dependerá tanto de los medios disponibles: el “qué”, como de la actitud y las capacidades internas (autosoporte,
ecuanimidad, capacidad de gobernar las emociones, etc.) y externas (comunicación, cooperación, etc.) el “cómo”.
Nuestra cultura y nuestra educación suele proveernos para enfrentar los “qué”; lo hace mediante una educación que se apoya en la información, los contenidos y los medios técnicos.

El objetivo de este ciclo de talleres es acompañaros en la adquisición de capacidades de otro tipo, aquellas que no se plasmarían fácilmente en un libro. Las que requieren pasar por la “experiencia” de descubrir en nosotros mismos su presencia o su potencialidad. A veces se las ha llamado capacidades o destrezas “suaves”. No tienen que ver tanto con alterar o modificar el exterior (eso ya nos han enseñado cómo hacerlo) sino con el conocimiento de nuestro medio interno; nuestras creencias y necesidades.

Para lograr completar este recorrido nos apoyaremos en tres soportes:
– En primer lugar, el conocimiento de la comunicación eficaz.
– Luego, el desarrollo de actitudes útiles para afrontar internamente situaciones complejas o difíciles.
– Por último, la práctica de habilidades psicofísicas que nos permitan reducir el exceso de activación y desarrollar la capacidad de observar y observarnos, libres de juicios o reproches. De esta forma nuestra energía se focalizará en vivir una vida de acuerdo a lo que es importante para cada uno de nosotros.

Estas tres bases se relacionan y se apoyan entre sí:
Una comunicación de calidad nos puede ayudar a evitar conflictos. También a resolver los ya existentes. Es más, un conflicto que podemos encarar con la actitud y las capacidades adecuadas, se convierte en
algo cualitativamente diferente
. En esas condiciones es más fácil convertir un problema en una oportunidad de aprendizaje y de crecimiento.

La comunicación de la que hablamos no se limita a la comunicación entre las personas. También nos va a ayudar el hecho de ser conscientes de la comunicación con nosotros mismos. Entre las distintas formas de pensar, sentir y actuar que cada uno de nosotros ha ido incorporando a lo largo de su desarrollo, y que nos definen en la actualidad, estos aspectos pueden tener desacuerdos, a veces importantes, debido a que presentan formas de ver el mundo diferentes, incluso intereses contrapuestos. Un ejemplo sería el conflicto que se nos presenta cuando lo que deseamos hacer y lo que creemos que debemos hacer, no concuerdan.

Hay situaciones en las que nos vemos implicados repetidamente. Estas situaciones, que aquí llamamos las “trampas de la comunicación”, requieren habilidades a nivel comunicativo, por supuesto, y también a
nivel de conocimiento de nosotros mismos. También aquí, la capacidad de observar, libres de juicios, es valiosa. Sin ella, podemos acumular un gran volumen de información sobre el mundo exterior, al tiempo que nos mantenemos ignorantes de nuestro “territorio interno”, ajenos a nuestras necesidades más básicas. Esta ignorancia puede convertirse en fuente de problemas, en especial si pensamos que tenemos el gobierno de nosotros mismos sin que esto sea cierto.

Un ejemplo es el del reconocimiento. Suele guiar nuestras acciones y lo hace a nuestras espaldas, si no conocemos la necesidad que tenemos de él y la manera en que intentamos obtenerlo. La ignorancia de todo ello nos puede llevar a pagar un precio demasiado alto por este reconocimiento.

Los 3 talleres que nos ayudarán a conseguir nuestros objetivos son:

1) Las “Trampas de la comunicación”. Los Juegos psicológicos.
¿Te has sentido en algún momento viviendo una situación que parece repetirse, con algunas variantes, una y otra vez? Suelen evocar sensaciones desagradables, frustración y otras emociones no deseadas en diverso grado. En estos casos, posiblemente se ha desarrollado un “juego psicológico” que, a pesar de su nombre, no tiene nada de lúdico o de divertido. Tiende a erosionar la confianza en nosotros mismos y en los demás.

Este taller nos dará herramientas para reconocerlos, observarlos y decidir de qué forma los queremos afrontar, para convertir su carga tóxica en energía de crecimiento. Está enfocado a las situaciones del entorno laboral y también a las del ámbito personal. Con este entrenamiento nuestras relaciones profesionales y personales van a experimentar una transmutación hacia lo funcional, lo útil y lo placentero.

2) Reconocimiento. Cómo ofrecerlo y pedirlo directa y adecuadamente.
El reconocimiento es el “pegamento” social. Tradicionalmente nos ha hecho buscar la compañía de los demás. Favorece lo grupal, lo social.
Hay un problema inherente a él, por un lado es una de las “hambres”
básicas de las personas. Dado que no solemos ser conscientes de la necesidad que tenemos de él, habitualmente no cuidamos la forma en que intentamos obtenerlo. Esto nos puede hacer susceptibles de manipulación. También favorece la posibilidad de pagar un alto precio por él, cuando en realidad no habría que pagar ninguno.

Este segundo taller nos brinda la oportunidad de ser conscientes de nuestras necesidades y de cubrirlas, de forma útil, ética y, muchas veces, divertida.

3) Empatía, compasión y autocompasión.
La empatía ha sido denominada el “aceite” de la comunicación. Posiblemente sea más que eso, sin ella, es extremadamente difícil la comunicación humana de calidad. También se halla en la base de la compasión.
Empleamos compasión en el sentido budista. La percepción de la necesidad del otro, de forma simétrica, reconociendo el derecho de todo ser humano a intentar cubrir sus necesidades básicas. También incluye el impulso a ayudar a quien percibimos que sufre o que se halla en la ignorancia.
Esta tendencia a la empatía y a la compasión, debe tener sus propios límites, protectores para los demás y también para nosotros mismos.
El conocimiento de las posiciones existenciales y las figuras del triángulo
dramático nos ayudarán a establecer esas líneas de protección.

A lo largo de los tres talleres practicaremos también diferentes técnicas procedentes de la Sofrología y de la Atención Consciente, que harán el entrenamiento de estas nuevas habilidades más agradable, motivador y eficiente.

Creemos que es una formación tan importante que esperamos no os la perdáis, y os sea de gran ayuda en vuestro día a día, tanto a nivel personal como en el trabajo profesional en cabina.
Si estás interesada/o, llama a Espai Manual para reservar tu plaza Tl. 93 1394679 / 610522023


Impartido por:

Amando Juan Mira
Psicólogo, psicoterapeuta e instructor en técnicas contemplativas

2 Comments

  • Alejandra
    Posted 18/07/2019 9:14 am 0Likes

    Me gustaria saber el presupuesto del curso

    • Espai Manual
      Posted 18/07/2019 4:28 pm 0Likes

      Hola Alejandra,
      Los talleres tienen un precio de 40 € cada uno. Si te inscribes a los tres, abonas solo 90 € (sale cada taller por 30 €).
      Si deseas reservar tu plaza, llámanos: 93 139 46 79// 610522023

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